Política editorial

Esta página explica cómo se produce lo que publica Auguria: de dónde salen los significados de las cartas y los perfiles astrológicos, quién los escribe y quién los revisa, con qué criterio se corrige un error y cada cuánto se vuelve a mirar una página que ya está publicada. También aclara qué papel tienen las herramientas de lenguaje en el horóscopo diario y qué cosas no vas a encontrar acá. No es un texto legal: es el compromiso con el que se trabaja, escrito para que puedas contrastarlo.

Quién escribe y quién revisa

El contenido de Auguria lo escribe y lo revisa el equipo editorial del sitio: un grupo pequeño con más de una década de práctica en tarot, astrología, numerología y trabajo con péndulo, que también acompaña las consultas personales que se ofrecen en la sección de servicios. No trabajamos con redactores externos por volumen ni con textos comprados; cada página tiene detrás a alguien que la escribió y a alguien distinto que la leyó antes de publicarla.

Esa doble lectura es la regla, no la excepción. Quien redacta una ficha no la publica: la pasa a otra persona del equipo, que verifica que el significado coincida con la tradición de referencia, que no se hayan colado promesas ni lenguaje de certeza, y que el texto responda a lo que el título anuncia. Recién después de esa revisión la página sale al sitio, y la firma que se ve al pie de cada ficha, guía, ritual y servicio remite a este proceso.

Las fuentes que usamos

Para el tarot, la referencia es la baraja Rider-Waite-Smith, que es la única que se usa en el sitio, y la bibliografía clásica que la acompaña: la clave pictórica de Arthur Edward Waite, las lecturas de Rachel Pollack sobre los setenta y ocho arcanos y, para la dimensión arquetípica, la psicología de Carl Gustav Jung. Cuando una carta admite más de una lectura tradicional, la ficha describe la más difundida y no la presenta como la única.

Para la astrología, los perfiles de signos, planetas y casas siguen la simbología occidental establecida. Las cartas natales se calculan con efemérides astronómicas (Swiss Ephemeris): las posiciones planetarias que se usan son las reales para la fecha, la hora y el lugar que se indican, no aproximaciones. La numerología se apoya en el sistema pitagórico y el horóscopo chino en las tablas tradicionales del calendario lunar.

Lo que no está en esas fuentes no se inventa. Si un tema queda fuera de lo que el equipo practica o de lo que la tradición documenta, la página no se escribe: preferimos una enciclopedia con huecos a una llena de generalidades.

Cómo se produce una ficha

Cada ficha de la enciclopedia —las setenta y ocho cartas, los doce signos, los planetas, las casas, los doce animales del zodíaco chino— nace de un esquema fijo de preguntas: qué representa, cómo se lee en el amor, en el trabajo y en la energía y el bienestar, qué simbolismo carga y qué consejo práctico deja. Ese esquema es deliberado: un diccionario también tiene entradas con la misma estructura, y lo que las vuelve valiosas es que cada una diga algo propio.

A partir de ese esquema se redacta un borrador, que se contrasta con las fuentes de referencia y con lo que la práctica de consulta muestra. Después pasa por la revisión de otra persona del equipo, se ajusta lo que quedó ambiguo o inexacto, y se publica. Las guías prácticas y las notas que acompañan cada herramienta siguen el mismo circuito, con la diferencia de que allí la estructura es libre.

Horóscopos diarios y herramientas de lenguaje

Los horóscopos diarios son la única parte del sitio que se produce todos los días, para los doce signos. El proceso es siempre el mismo: cada horóscopo se redacta a partir del elemento, la cualidad y el planeta regente de cada signo para el día que corresponde, con asistencia de herramientas de lenguaje y revisión editorial del equipo de Auguria. No es un cálculo sobre el cielo de esa fecha —eso lo hace la carta astral— sino una lectura del clima del día para el signo, escrita con las reglas que fija el equipo.

Esa línea aparece al pie de cada horóscopo, con la fecha a la que corresponde, para que quede claro cómo se produjo lo que estás leyendo. El equipo escribe las instrucciones con las que se redacta —qué tono, qué áreas, qué no puede decir—, revisa de forma periódica lo que se publica y ajusta esas instrucciones cuando un texto no cumple con esta política. Hoy esas instrucciones prohíben diagnósticos y consejo médico de cualquier tipo, piden no anunciar hechos concretos que no puedan cumplirse y no crear falsas expectativas. Las herramientas de lenguaje intervienen también, con el mismo criterio, en el horóscopo chino anual y en las interpretaciones personalizadas del plan premium (lecturas y síntesis de la carta astral). Las fichas de la enciclopedia, las guías, los rituales y las notas de las herramientas no se producen así: son texto escrito por el equipo.

Correcciones y actualizaciones

Un contenido publicado no está terminado. El equipo vuelve sobre las fichas de forma periódica: se corrige lo que un lector señaló como confuso, se amplía lo que se leía corto y se reescribe lo que la experiencia de consulta mostró que se entendía mal. Esta página y la de Sobre Nosotros llevan a la vista la fecha de su última revisión, y se actualiza cada vez que una corrección les cambia el sentido.

Los avisos que llegan por el formulario de contacto se leen todos. Si señalás un error de hecho —una correspondencia equivocada, un significado invertido, un dato astronómico que no cierra— se verifica contra las fuentes y, si corresponde, se corrige en la página sin esperar al próximo ciclo de revisión. Si lo que señalás es una diferencia de interpretación, se evalúa si la ficha debería mencionar esa otra lectura.

Lo que no publicamos

No se publican diagnósticos, indicaciones sobre tratamientos ni recomendaciones de medicación: el péndulo rechaza las preguntas de ese terreno antes de responder, con la recomendación de consultar a un profesional, y el horóscopo tiene prohibido dar consejo médico. No se publica consejo legal ni financiero accionable. No se venden resultados: ninguna página promete que alguien vuelva, que un negocio prospere o que una situación se resuelva en un plazo, y no hay trabajos pagos que comprometan un desenlace.

Tampoco se publica contenido construido sobre el miedo. Las cartas difíciles se explican por lo que aportan, no como presagios de los que haya que salvarse pagando algo, y ninguna herramienta del sitio anuncia una desgracia para después ofrecer el remedio. Este criterio vale para las fichas, para las guías, para los rituales, para los horóscopos y para las lecturas personalizadas del plan premium.

Publicidad e independencia editorial

Auguria se sostiene con el plan premium, con las sesiones que se contratan en la sección de servicios y con publicidad de terceros en las páginas de acceso libre. Los anuncios no intervienen en lo que se escribe: ningún anunciante revisa, encarga ni condiciona el contenido, y ninguna ficha se escribe para atraer una categoría de anuncios. Cuando una página recomienda algo —un mazo, un libro, una práctica— es porque el equipo lo usa, no porque alguien pague por la mención.

Si encontrás una página que no cumple con lo que dice esta política, escribinos. La política existe para que se pueda reclamar contra ella, y cada reclamo que corresponde se traduce en una corrección visible.

Última revisión editorial: septiembre de 2026